domingo, 27 de enero de 2013

El Placer de vivir en silencio con la naturaleza



PDLV XXVI: Tras varios días de nieve, aun en la cama, escucho llover. Me asomo a la ventana curiosa para ver la que esta cayendo y descubro un sol radiante. Abro bien la persiana y el cristal para investigar de dónde proviene el ruido del agua y descubro que Pastrana se esta descongelando. El agua de los tejados cae a un ritmo vertiginoso por las canales de las casas. Cierro los ojos disfrutando del contraste de frío y calor que en ese momento siente mi cara y me imagino, gracias a ese silencio que inunda el pueblo y al ruido del agua, que vivo en un paisaje rodeada de cataratas.   

   


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